Verdura FEA Que Ayuda A Los Huesos

Hace un par de meses estaba programada para una entrevista de radio en San Juan con Carmen Felicié a las 10 de la mañana. Como siempre, me gusta llegar con suficiente tiempo para poder asentarme para montar mi equipo y así poder hacer las grabaciones que luego comparto con todos vosotros.


Bueno, ese día llegué a la emisora tal y como había hecho en otras ocasiones pero esta vez, me encontré con un sequito de personas que también estaban programados para que se les entrevistara a las 10. Ante el "over booking" me limité a observar y escuchar.


Resulta que el invitado se habia confundido de hora. Se trataba del Honorable alcalde de Barranquitas Don Francisco López López con lo que con todo el respeto compartí en la entrevista.


El Alcalde López estaba en la emisora hablando sobre la fiesta del apio que se celebraba ese fin de semana en el pueblo de Barranquitas, el cual se halla en el corazón de la Isla de Puerto Rico, lugar al que núnca me he aventurado por las muchas curvas que uno tiene que superar antes de llegar a su destino.


Mientras Don Francisco se expresaba con ánimo frente al microfono, yo me quedaba más y más boquiabierta porque no entendía muy bien de que tipo de apio estaba hablando el alcalde y su sequito acompañante,  la descripción que el brindó no me parecía familiar a lo que yo conozco como apio, así que continué como expectador ignorante, esperando que la charla aclarara mis dudas sin evidienciarme demasiado...


Mi asombro aumentó aun más cuando la secretaria del Honorable, salió y vuelvió a entrar en el estudio con un regalo para Doña Carmen. Se trataba de una cesta salteada con lazos y papeles brillantes y llena de APIO. Mientras escuchaba al alcalde vocalizando frente al microfono invitar a los isleños a ir a Barranquitas para celebrar la fiesta del apio, mis ojos estaban fijados en la cesta y sus contenidos.


¿Qué rayos será este apio? Para mi sorpresa, en la isla del encanto lo que el resto del mundo hispano hablante conoce como apio, ellos denominan "celery" como en inglés. Y cuando hablan de apio se refieren a una raiz del apio la cual no se usa en muchos lugares del mundo se le llama Apionabo.


Sin duda tu igual que yo a no ser que seas Boricua, conoces los tallos del apio. Son de color verde y básicos
de la cocina; están presentes en cientos de platos, muchas veces acompañados
por zanahorias y cebollas. El apio, las zanahorias y las cebollas son una
triple amenaza en la cocina; son clave para agregar sabores más intensos en
sopas, caldos, asados y mucho más. Pero, ¿para qué sirve el apionabo o la raíz del apio?


Bien,
como otros vegetales de raíz, el apionabo es bueno para la salud. Es rico en
fibras, minerales y vitamina K (la cual es importante para la salud de los
huesos y la coagulación sanguínea) y tiene un sabor sutil, con tonos casi de
nuez, similar al del apio.


Es verdad, jamás ganará un concurso de belleza, la verdad es que incluso con los lazos y papeles dorados de la cesta el regalo de apios aunque nutritivo, no era bonito. En
el mejor de los casos, los vegetales de raíz son poco atractivos.


El apionabo
es directamente feo. Suele ser áspero, bulboso y con nudos, con un algunas de
raíces peludas y tierra que suele aferrarse con tenacidad a todos sus
recovecos. No es sorpresa que la mayoría de los estadounidenses no conozcan
este vegetal, menos aún que no lo busquen, cocinen ni coman.


Pero
quiero deciros que es hora de expandir sus horizontes. El apionabo, que se cultiva
especialmente por su raíz (no sus tallos), es un vegetal muy codiciado en
Europa y Puerto Rico, ya ves tienen una fiesta de fin de semana exclusivamente dedicada a esta raiz.


Esta raiz, suele cortarse fresca en juliana y luego se blanquea, se mezcla con
aderezos para ensaladas crocantes, se hierve como una patata o como el
puerro. Puede asarse o hacerse en un estafado. Prueba agregar rebanadas finas a
otros ingredientes de una sopa de papa para conseguir un sutil tono de sabor a
apio. También se lo puede hervir y pisar para obtener una alternativa
sofisticada al puré de papas.


Elige
raíces firmes y pesadas, sin partes blandas. La tierra no es un problema, pero
se debe considerar que los más pequeños pueden ser más tiernos que los más
grandes y leñosos. Para comerlos, se debe eliminar la cáscara.


No hay por qué
molestarse con un pelador, probablemente no sirva. Hay que cortar suficiente
cáscara como para llegar a la pulpa blanca y sin manchas; para lograrlo, hay
que sacrificar algo de pulpa. No es un problema.


Hay que cortar y recortar
hasta conseguir una raíz blanca y cremosa más o menos uniforme. Luego se
enjuaga y se puede comer crudo o cocido. Si no se va a cocinar o comer
inmediatamente, se puede colocar la raíz pelada en agua con un chorrito de jugo
de limón para que no se oxide al entrar en contacto con el aire.


Prueba esta receta SIN GLUTEN


Puré
básico de apionabo


Recortar
una o dos raíces de apionabo; rebanar la pulpa primero en rebanadas uniformes y
luego en trozos de tamaño similar.


Colocar
los trozos en una olla grande; cubrir con agua y hervir.


Dejar
en agua hirviendo a temperatura media por unos 20 minutos.


Colar y
volver a colocar el apionabo cocido en la olla.


Hacer
puré con un pisador de puré y agregar sal y pimienta.


Agregar
1/4 taza de nata montada (o aceite de oliva extra virgen o manteca orgánica) y
revolver.


(opcional:
agregar una pizca de semillas de apio)


Servir
caliente


¿Tienes alguna otra idea de como cocinar esta raíz? Compártela con nuestra comunidad en la sección comentarios.


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