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3 Razones Por Las Que Incluirás Este Alimento En Tu Dieta

Todos a montar la cazuela al fuego, ¡vamos a preparar un delicioso y nutritivo caldo de huesos! Os preguntareis por qué estoy tan entusiasmada con este plato que a muchos os parecerá poco dietético y saludable.  Pero, en realidad ésos son solo
mitos surgidos del desconocimiento.

Nuestras abuelas siempre han tenido la razón al afirmar de lo excelente de un buen caldo de huesos de pollo. Este sirve para fortalecer al organismo atacado por la gripe y levantar los ánimos decaídos. Igualmente, superar penas de amor y fortalecer corazones agobiados por la nostalgia y la melancolía.

Y es que este humilde plato contiene una bomba de nutrientes que nos ayudan a combatir enfermedades y prevenir dolencias. La idea de hablar de este tema me llegó de un recuerdo muy querido. El de mi abuela preparando su famoso caldo de huesos de pollo y patas de res para curarnos y ponernos fuertes cuando caíamos en cama vencidos por la gripe.

Un tazón humeante y aromático de caldo de huesos donde flotaban ramitas de cilantro y hierba buena.  Asimismo, una hoja de laurel y algunos granos de pimienta no solo nos hacía sentir mejor físicamente. También no que nos levantaba el ánimo, nos ponía a sudar y eso era indicativo de mejoría. Según decía mi abuela “sudábamos la gripe”, y la fiebre efectivamente bajaba, claro, la sudoración enfriaba a cuerpo.

 

1.   La Sopa Ha Sido Alimento Sanatorio Desde Hace Miles De Años

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Las sopas han acompañado al hombre desde que descubrió que al poner los alimentos al fuego se hacían más sabrosos.  Además alimentos digeribles y nutritivos. Después de las carnes asadas vino la sopa, la cual colocaban en una olla con agua. Luego se ponía al fuego hasta hervir.

Ya lista la sopa, se repartía en cazos de barro, conchas marinas o recipientes fabricados con cáscaras de vegetales e incluso en caparazones de tortugas

Con el tiempo las sopas se perfeccionaron y cada cultura y región creó sus propias sopas, pucheros, cremas y caldos.  Pero sin duda, las primeras sopas se prepararon con los huesos que sobraban al asado y no podían darse el lujo de perderlos.

Y es precisamente esta sopa de huesos la que en tiempos de Hipócrates se empieza a relacionar con la sanación de algunos males intestinales. Lo que repercute directamente en una mejor digestión. Pero los beneficios no se quedaron allí y con el tiempo se fueron asociando muchos más beneficios de este caldo para nuestra salud.

Si damos un gran salto en la historia, encontrándonos justo en medio de las guerras Napoleónicas cuando Napoleón Bonaparte abrió un concurso para crear una sopa portátil para el Ejército.  El ganador fue Nicolas Appert quien presentó una sopa envasada en botes de conserva, abriendo el camino a las sopas enlatadas.

Actualmente, esas sopas enlatadas han cambiado mucho y no llegan a contener lo necesario para que podamos beneficiarnos con las excelentes propiedades del caldo de huesos. Es por ello que, si realmente deseas recibir todas las bondades de una buena sopa de huesos, lo mejor es ponerte manos a la obra y prepararla con tus propias manos.

2.  El Caldo De Huesos Tiene Sorprendentes Beneficios Para Tu Salud

El caldo de huesos contiene una serie de nutrientes que actúan sobre la salud intestinal, de hecho los escritos deallergy-18656_f3c99e6ee1
antiguos médicos señalan que los intestinos débiles se fortalecían con caldos de huesos donde prevalecían las patas de pollo, cerdo y ternera como protagonistas del puchero.

Los huesos contienen mucho colágeno, y éste actúa como un bálsamo calmante en la pared intestinal sanando lesiones y fortaleciendo la flora intestinal. Son muy beneficiosos para la salud del sistema óseo, el cabello y las uñas. Incluso este caldo es recomendado en las dietas para los pacientes debilitados por tratamientos agresivos o por procesos infecciosos.

Un caldo de huesos bien preparado, y esto quiere decir que debe estar por lo menos 12 horas al fuego, contiene calcio, fósforo, magnesio y otros minerales en menor cantidad, componentes de colágenos y cartílago, silicio y otros oligoelementos,
glucosamina y sulfato de condrotina, aminoácidos condicionalmente esenciales como la glutamina, prolina y glicina.

Estos componentes se traducen en beneficios para tu salud, y es que el caldo de huesos puede:

  • Reducir el dolor de las articulaciones y la inflamación.
  • Combatir las inflamaciones causadas por sepsias.
  • Alivia el malestar de resfriados y otras afecciones respiratorias.
  • Es un potente promotor de huesos fuertes y sanos
  •  Inhibir infecciones generadas por virus de gripe.
  • Ayuda a dormir, después de una taza de caldo de huesos el cuerpo se relaja y puedes lograr un sueño reparador.
  • Ayuda al crecimiento de uñas y cabello e incluso tiene influencia en la prevención de la celulitis.

3.  Los Secretos De Un Buen Caldo de Huesos

vegetable-soup-445160_960_720Preparar un caldo de huesos no es complicado, lo que sí requiere es tiempo, no es un plato rápido.  Así que toma nota de estos trucos que te ayudarán a preparar un delicioso y muy saludable caldo de huesos:

  • Se necesitan por lo menos 12 horas de cocción lenta.
  • Cualquier hueso es bueno para hacer caldo, pero los mejores son las patas de pollo, de gallina, de res, de cerdo, de
    ternera, los nudillos, las articulaciones y las costillas. Si es de pescado pues la cabeza y el espinazo, sobre todo la cabeza.
  • Puedes colocar los huesos en una olla con suficiente agua fría para cubrirlos.  Agregar algunos vegetales como una cebolla partida en dos, unos dientes ajo pisados, unas hojas de laurel, un pimiento partido en dos, y algunos granos de pimienta, añade un chorrito de vinagre al agua pues éste ayuda a extraer mejor los nutrientes de los huesos y la médula disolviéndolos en el caldo.
  • Mientras más gelatinoso quede el caldo más nutritivo será, cuidado, es gelatina y no grasa como muchos creen, eso sí,
    debes retirar con una espumadera la grasa que saldrá a flote o esperar que se enfríe para pasarlo a la nevera y entonces la grasa quedará sólida en la superficie haciendo más fácil retirarla.

Recomendaciones para hacer mi  caldo de huesos especial

  • Coloca los huesos, los que prefieras o tengas en casa, en una sartén de hierro.  Cúbrelos con unas gotas de aceite de oliva y llévalos al horno precalentado a 350°, hasta que estén tostados.
  • Sácalos del horno, déjalos reposar un poco y agrega el agua al sartén si éste es suficientemente hondo.
  • De no ser así pásalos a una olla y agrega vinagre y los vegetales de tu preferencia, a mí me encanta ponerle al caldo una zanahoria en rodajas.
  • Cuando se cumplan las 12 horas de cocción retíralo del fuego (puedes cocinarlo incluso por más tiempo), déjalo reposar y cuélalo. Ya puedes guardarlo en la nevera o disfrutarlo de una vez, bien caliente y con unos trocitos de vegetales crujientes.

Una taza de caldo siempre la asociaremos al calor del hogar, a la niñez, a nuestras queridas abuelas, a las noches frías, a los cuentos de hadas, a la mesa familiar, por eso es tan beneficioso, porque es un remedio para el cuerpo y el alma.

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